top of page
_RGD0697_301123.jpg

Cohabitantes pesqueros en Caleta Portales

Para el desarrollo de nuestro performance sonoro lumínico dentro del marco de la residencia del XVII Festival Tsonami, nuestro objetivo fue encontrar un lugar en Valparaíso donde las interacciones entre naturaleza y cultura fueran especialmente intrincadas. Desde nuestras primeras salidas para explorar la ciudad, nos llamaron la atención los lobos marinos. Durante una de las comidas con el grupo de residentes, Rodrigo Ríos Zunino y Pablo Saavedra Arévalo, del equipo Tsonami, nos hablaron sobre la compleja situación de los lobos marinos con los pescadores artesanales de Valparaíso. Realizamos múltiples visitas a la Caleta Portales, y llevamos a cabo algunas entrevistas. La más reveladora fue con el pescador Jorge Castro quien detalló la situación. A diario las diversas caletas de Valparaíso enfrentan problemas con los lobos marinos, que roban la pesca, dañan el espinel y la carnada. La población de lobos marinos aumenta cada año ya que existe una veda que prohíbe su caza, la cual se renovó por diez años más en 2021 y al parecer no existe un organismo regulador que controle su proliferación. Chile es uno de los principales exportadores de salmón a los Estados Unidos de América. Según la Ley de Protección de Mamíferos Marinos de los Estados Unidos (MMPA 1972), las naciones que exportan capturas a ese país deben prohibir la matanza intencional de mamíferos marinos o certificar que sus productos pesqueros no provienen de dicha matanza. Por lo tanto, para que Chile pueda seguir exportando salmón a gran escala a los Estados Unidos, las pesquerías de pequeña escala no pueden matar intencionalmente mamíferos marinos. Las políticas acordadas en foros internacionales se instrumentan de manera homogénea, lo que anula las situaciones específicas que ocurren a nivel local. Aunque pensar en una forma más efectiva de abordar esta situación está más allá de nuestro conocimiento y alcance del proyecto, nos llevó a reflexionar sobre cómo las interacciones entre lo salvaje y la cultura están íntimamente entretejidas en varios niveles de la realidad.

 

Después de nuestro primer contacto con Caleta Portales, Agnes Evseev, del equipo Tsonami, nos comentó que los pescadores solían alimentar a los lobos marinos y a las aves marinas con los restos de su pesca. Este hecho nos pareció un punto de inflexión o un matiz potente en la actividad pesquera diaria de la caleta, donde agencias aparentemente antagónicas se encontraban en un momento de interdependencia. Decidimos enfocar nuestra atención en este evento, explorando los afectos y las fuerzas que se entrelazaban allí. Observamos detenidamente y registramos los ritmos, fuerzas y sonidos de los lobos marinos, los pescadores, las gaviotas y el mar, que se superponían. Esta observación repetida también nos permitió registrar el evento en nuestros cuerpos, hasta el punto de poder hacer diagramas de las fuerzas, pesos y movimientos de las entidades en el muelle. Además, grabamos algunas notas de voz durante nuestras visitas a la caleta. Estos afectos fueron la inspiración tanto para el performance sonoro lumínico como para el desarrollo de partituras escritas, las cuales mostramos en

la exposición de procesos. 

 

CALETA PORTALES I: LOBOS MARINOS

Párate al lado del muelle en un lugar desde donde puedas observar los lobos marinos. Contempla cómo se funden con el movimiento de las olas para llegar a la playa y escucha los resoplidos que emiten.

Acompaña su movimiento en silencio con tu respiración y tus manos hasta que puedas escuchar su pulso.

 

CALETA PORTALES II: PESCADORES

Visita el mercado de pescado.

Encuentra un tono o gesto sonoro que atrape tu atención en medio del barullo.

Imagina una melodía y cántala en silencio.

Sigue cantando al mismo tiempo que te mueves a través del mercado hasta que encuentres otro gesto sonoro. Repite.

Diagramas de pesos, direcciones y movimiento de lobos marinos, pescadores y aves de mar durante el momento de alimentarles con los restos de la pesca

FuerzasTraslapadasStickerBV.jpg
Humanos.JPG

Fishing Cohabitants at Caleta Portales

For the development of our soundlight performance within the framework of the XVII Tsonami Festival residency, our goal was to find a place in Valparaíso where the interactions between nature and culture were particularly intricate. From our first outings to explore the city, we were drawn to the sea wolves. During one of the meals with the group of residents, Rodrigo Ríos Zunino and Pablo Saavedra Arévalo, from the Tsonami team, told us about the complex situation of the sea lions with the artisanal fishermen of Valparaíso. We made multiple visits to Caleta Portales and conducted several interviews. The most revealing was with the fisherman Jorge Castro, who detailed the situation. Every day, the various coves of Valparaíso face problems with the sea wolves, who steal the catch, damage the fishing lines and bait. The sea wolf population increases every year as there is a ban on their hunting, which was renewed for ten more years in 2021, and it seems there is no regulatory body to control their proliferation. Chile is one of the main exporters of salmon to the United States of America. According to the United States Marine Mammal Protection Act (MMPA 1972), nations that export catches to that country must prohibit the intentional killing of marine mammals or certify that their fishery products do not come from such killing. Therefore, for Chile to continue exporting salmon on a large scale to the United States, small-scale fisheries cannot intentionally kill marine mammals. Policies agreed upon in international forums are implemented uniformly, nullifying the specific situations that occur at the local level. Although thinking of a more effective way to address this situation is beyond our knowledge and scope of the project, it led us to reflect on how interactions between the wild and the cultural are intimately intertwined at various

levels of reality.

 

After our first contact with Caleta Portales, Agnes Evseev, from the Tsonami team, told us that fishermen used to feed the sea wolves and sea birds with the remains of their catch. This fact seemed to us a turning point or a powerful nuance in the daily fishing activity of the cove, where seemingly antagonistic agencies found themselves in a moment of interdependence. We decided to focus our attention on this event, exploring the affects and forces that intertwined there. We carefully observed and recorded the rhythms, forces, and sounds of the sea wolves, fishermen, seagulls, and the sea, which overlapped. This repeated observation also allowed us to record the event in our bodies, to the point of being able to diagram the forces, weights, and movements of the entities on the pier. Additionally, we recorded some voice notes during our visits to the cove. These affects were the inspiration for both the sound and light performance and the development of written scores, which we showed in the process exhibition.

 

CALETA PORTALES I: SEA WOLVES

Stand next to the pier in a spot where you can observe the sea wolves. Watch how they blend with the movement of the waves to reach the shore and listen to the snorts they emit.

Accompany their movement in silence with your breath and hands until you can hear

their pulse.

CALETA PORTALES II: FISHERMEN

Visit the fish market.

Find a tone or sound gesture that catches your attention amid the hustle and bustle.

Imagine a melody and sing it silently.

Keep singing as you move through the market until you find another sound gesture. Repeat.

LoBosque Vacío
00:00 / 01:01
Bosque Vacío
00:00 / 01:24

Diagrams of weights, directions, and movement of sea wolves, fishermen, and seabirds during the time of feeding them with fishing leftovers

LobosMarinos.JPG
Gaviotas.JPG

Memorias pausadas de paseo Wheelwright

La contemplación del horizonte infinito, donde el cielo se une con el mar, es una práctica meditativa común que permite descansar y reflexionar. Ambas actividades se combinan en las plataformas-miradores del paseo Wheelwright, las cuales recorrimos varias veces en nuestro trayecto desde La Compañía, espacio cultural en donde desarrollamos la residencia, hasta Caleta Portales. Al investigar sobre el origen de estas plataformas con diversas personas, nos sorprendió descubrir que nadie conocía su historia con certeza. Al parecer, se intentó construir una carretera que conectara con Viña del Mar, pero quedó inconclusa, dejando restos de esa construcción en el mar. Una parte de esas ruinas se convirtió en la llamada "lobera", un lugar habitado por lobos marinos, mientras que otras dos partes sirvieron como base para construir las plataformas-mirador. Situadas en los límites de la ciudad con el mar, la lobera y las plataformas-mirador pueden ser entendidas como un "tercer paisaje" según Gilles Clément, espacios olvidados, residuales e irresolutos que se convierten en refugios para la diversidad. 

En estos territorios que abandonaron su propósito inicial, o que quizás nunca lo tuvieron claramente definido, inciertos y desdibujados, surgen realidades que invitan a explorar los límites difusos entre la cultura y lo salvaje. Aquí, donde aparece lo que escapa a la planeación urbana, encontramos una atenuación de la dicotomía naturalezas/culturas. ¿Quién habría previsto la presencia de una colonia de lobos marinos de tales dimensiones a pocos metros del malecón? Frente a esta lobera, del lado de la ciudad, hay piedras en donde los habitantes humanos de Valparaíso se reúnen a conversar, disfrutar del atardecer y tomar una cerveza. Esta área se convierte así en un espacio público de cohabitación para lobos marinos, seres humanos y otras entidades en los límites de la ciudad.

Las plataformas-mirador surgen en medio del camino sobre el paseo Wheelwright, entre un punto de partida y otro, ofreciendo una invitación para detenerse y escapar de la rutina. Proporcionan la oportunidad de observar diversas especies de aves y animales marinos en la playa, contemplar las olas del mar que rompen contra las rocas y producen espuma, así como observar a las aves volar en configuraciones de un lado al otro sobre el horizonte y los barcos que pierden su límite definido en la distancia. Estos espacios ofrecen prácticas contemplativas que van más allá de la utilidad convencional que solemos asociar con el diseño urbano. En estos miradores, elevados a diez metros sobre el suelo y con una plataforma que se extiende hacia el mar, también se presentan otras formas de coexistencia. 

La transmisión urbana de Bosque Vacío consistió en una activación del espacio para entrevistar a personas que optaban por hacer una pausa en su itinerario o recorrido por el paseo Wheelwright. Invitamos a lxs participantes de la activación a ejecutar partituras escritas las cuales fueron desarrolladas posteriormente tras una observación pausada de lo que se podía escuchar, ver y sentir desde las plataformas-mirador. Estas partituras escritas convocaban a las y los participantes a detenerse y experimentar la pausa, la presencia del mar y otras entidades existentes en el entorno, a partir de nuestra experiencia y observación.

 

1. Elige una tarjeta.

2. Camina hasta el final de

la plataforma-mirador.

3. Voltea la tarjeta y sigue las instrucciones. 

 

PASEO WHEELWRIGHT I: TRAZOS DE AVES

Observa volar a las aves de mar a lo lejos.

Imagina que su vuelo deja estelas de color. 

Elige un tono para ese color e intenta cantarlo en tu mente.

Sigue cantando hasta que puedas ver muchos trazos de color en el cielo.

 

PASEO WHEELWRIGHT II: DANZA CON MAR

Separa tus piernas a la distancia de tus hombros.

Dobla un poco las rodillas.

Haz consciencia de tu respiración y del vaivén de las olas.

Acompaña estos pulsos con un ligero movimiento de tu cuerpo de lado a lado. Cierra los ojos. Sigue bailando con los ojos cerrados hasta que sientas que te fundes con el sonido de la mar.

 

PASEO WHEELWRIGHT III: MAPAS AUDIBLES

Observa y escucha con atención el movimiento del agua entre las rocas frente al mirador por un par de minutos.

Cierra los ojos e intenta seguir viendo ese movimiento en tu mente solo a partir

del sonido.

Paused Memories of Wheelwright Promenade

 

Contemplating the infinite horizon, where the sky meets the sea, is a common meditative practice that allows one to rest and reflect. Both activities combine on the viewing platforms of the Wheelwright Promenade, which we traversed several times on our journey from La Compañía, the cultural space where we developed the residency, to Caleta Portales. When researching the origin of these platforms with various people, we were surprised to find that no one knew their history with certainty. Apparently, an attempt was made to build a road connecting to Viña del Mar, but it was left unfinished, leaving remnants of that construction in the sea. Part of these ruins became the so-called "lobera," a place inhabited by sea lions, while two other parts served as bases for constructing the viewing platforms. Situated at the city's edge by the sea, the lobera and the viewing platforms can be understood as a "third landscape" according to Gilles Clément: forgotten, residual, and unresolved spaces that become refuges for diversity.

In these territories that abandoned their initial purpose, or perhaps never had it clearly defined, uncertain and blurred realities emerge that invite exploration of the diffuse boundaries between culture and the wild. Here, where elements escape urban planning, we find a softening of the nature/culture dichotomy. Who would have anticipated the presence of a sea lion colony of such dimensions just a few meters from the boardwalk? In front of this lobera, on the city side, there are rocks where human inhabitants of Valparaíso gather to chat, enjoy the sunset, and have a beer. This area thus becomes a public space for cohabitation for sea lions, humans, and other entities on the city's edge.

The viewing platforms emerge along the path of the Wheelwright Promenade, between one point of departure and another, offering an invitation to pause and escape the routine. They provide the opportunity to observe various species of birds and marine animals on the beach, contemplate the waves crashing against the rocks and creating foam, as well as watch birds flying in formations across the horizon and ships losing their defined edges in the distance. These spaces offer contemplative practices that go beyond the conventional utility we usually associate with urban design. On these platforms, elevated ten meters above the ground and extending towards the sea, other forms of coexistence also present themselves.

The urban transmission of Bosque Vacío consisted of activating the space to interview people who chose to pause in their itinerary or stroll along the Wheelwright Promenade. We invited participants of the activation to execute written scores, which were later developed after a slow observation of what could be heard, seen, and felt from the viewing platforms. These written scores invited participants to stop and experience the pause, the presence of the sea, and other entities in the environment, based on our experience and observation.

 

1. Choose a card.

2. Walk to the end of the viewing platform.

3. Turn the card over and follow

the instructions

.

​  WHEELWRIGHT PROMENADE I:

BIRD TRAILS

Watch the seabirds flying in the distance.

Imagine their flight leaving trails of color.

Choose a tone for that color and try to sing it

in your mind.

Keep singing until you can see many color trails in the sky.

WHEELWRIGHT PROMENADE II:

DANCE WITH THE SEA

Stand with your feet shoulder-width apart.

Slightly bend your knees.

Become aware of your breath and the ebb and flow of the waves.

Accompany these pulses with a slight movement of your body from side to side. Close your eyes. Keep dancing with your eyes closed until you feel you merge with

the sound of the sea.

WHEELWRIGHT PROMENADE III:

AUDIBLE MAPS

For a couple of minutes, watch and listen attentively to the movement of the water among the rocks in front of the platform.

Close your eyes and try to keep seeing that movement in your mind just from the sound.

Algunas fotografías son cortesía del equipo Tsonami:

Raúl Goycochea

bottom of page